En este post hablaremos sobre nutrición, aprovechando la
entrada del nuevo año y los nuevos propósitos. Después de estas fiestas
navideñas, características por la cantidad de celebraciones, comidas y cenas
abundantes, es hora de ocuparnos de nuestra alimentación. Nos centraremos en
una serie de alimentos, que personalmente llevo unos meses consumiendo y creo
que son imprescindibles y beneficiosos, sobretodo en esta época del año, el
invierno.
NARANJA
El primer alimento imprescindible, además de accesible en
esta época son las NARANJAS. Esta fruta puede consumirse exprimida, en jugo.
Tiene una gran cantidad de Vitamina C, esta vitamina aumenta las defensas estimulando la actividad del sistema
inmunológico, por tanto reduce la intensidad y duración de los resfriados y la
gripe. Además es necesaria para la síntesis
de colágeno, de carnitina, noradrenalina (neurotransmisor). Previene enfermedades como el cáncer y
Alzheimer, previene enfermedades cardiovasculares, evita el envejecimiento
prematuro y facilita la cicatrización de los tejidos.
Por otro lado la naranja aporta nutrientes como son el
magnesio, niacina, tiamina, calcio y folato.
Además es una fruta que posee bajas calorías (una naranja
mediana posee alrededor de 70 calorías) y mucha fibra, lo que ayuda a bajar
peso.
ARÁNDANOS
Los arándanos pueden consumirse en jugo, desecados, frescos,
etc. Estos frutos aportan beneficios en diversos sistemas corporales, entre sus
propiedades encontramos que son astringentes, tónicas, antisépticas,
antidiarreicas, hipoglucemiantes y antioxidantes.
Actúan en la prevención y el tratamiento de las enfermedades
de las vías urinarias. Tienen
propiedades antibacterianas los que no solamente favorece la prevención de la
infección de orina, sino también las infecciones de los riñones, próstata,
uretra y de todo el tracto urinario en general.
Se han realizado diversos estudios que demuestran los
beneficios de los arándanos en la conservación de la vista. Ayudan a prevenir la pérdida de visión a causa de
la degeneración de la retina, además con la combinación de vitamina E se
frenaría el avance de las cataratas.
Protege y fortalece
las paredes de los pequeños vasos sanguíneos, ayudan a fortalecer el colágeno, reducen
el contenido de glucosa en sangre, reduce los problemas gastrointestinales y protege
los dientes de cualquier adherencia bacterial.
NUECES
Las nueces es un fruto seco muy saludable, pero siempre debemos
consumirlo con moderación ya que contiene gran cantidad de calorías. Sin
embargo:
Las nueces nos aportan gran cantidad de fibra, hidratos de
carbono y proteíanas, vitaminas (A,B1,B6 Y E) y minerales como el potasio,
fósforo o hierro.
Es un alimento que gracias a sus aceites poliinsaturados,
ayudan a la prevención de enfermedades
cardiovasculares y a la reducción
del colesterol. Las nueces también poseen propiedades antioxidantes, y
gracias al alto contenido de polifenoles, ayuda a la memoria y por tanto a la prevención de enfermedades como la demencia
senil o el alzheimer precoz.
AVENA
La avena es un cereal que cuenta con hidratos de carbono,
minerales, proteínas de alto valor biológico, oligoelementos, hierro y fósforo.
La avena está
indicada en los desayunos, porque además de aportarnos lo ya mencionados anteriormente,
aporta saciedad, gracias a su alto
contenido de hidratos de carbono de absorción lenta.
Previene y alivia el
estreñimiento, gracias a su alto contenido en fibra soluble. Sus
aminoácidos fibra y grasas insaturadas como el omega-6 ayudan a disminuir el colesterol LDL y aumentar
el colesterol HDL.
La avena contiene lignanos y fitoestrógenos que previenen aquellos cánceres
relacionados con hormonas.

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